Sí o No, Blanco o Negro, Verdad o Mentira, Real o Fantasía.
Todo es cuestionable, todo permite un lugar a la duda, pero es necesaria esa duda para nuestro andar?, o ya forma parte del mismo?. Podríamos deambular por éste espacio-tiempo que nos toca compartir, sin siquiera preguntarnos o al menos dudar, del Sentido, Función y Razón de nuestro Ser?.
Podríamos andar sin todo eso, pero no seríamos más que como esos individuos que por las noches se acuestan en sus cómodas camas y duermen hasta que llega el amanecer y allí despertarse y seguir su día, hasta el próximo anochecer.
Pero que distinto es cuando nos acostamos por las noches a descansar y en lo más profundo nos sorprenden ésos pensamientos que nos dan la libertad y la seguridad necesaria para poder convertir todas nuestra ansias y más profundos sentimientos sinceros, en ésa realidad tan esperada y deseada. Donde todo es posible, porque solo nosotros somos nuestro propio límite y nadie puede sacarnos ése lugar. Porque ahí dirigimos y gobernamos nuestro espacio, sin lineamientos ni preexistentes con quien compararnos y competir. Somos realmente libres, auténticos en otras palabras somos nuestro Ser.
Lo bueno de todo esto, es que esos espacios o tiempos tan importantes y movilizadores en nuestro interior no queden sólo allí, en nuestro Ser interior; sino todo lo contrario sacarlo y hacer florecer ése interior en nuestra vida cotidiana y real de todos los días, donde en verdad lo necesitamos, para hacer posible lo que nuestra más pura esencia del Ser interior nos permita para sentirnos plenos y realizados.
Y que no quede guardado y relegado como un recuerdo o pensamiento al que de vez en cuando nos permitimos remontar y al cual denominemos Sueño y no Realidad.
ojala todos podamos ver y dejar fluir nuestro ser interior, no es tan sencillo pero tampoco imposible.
ResponderEliminarTal vez en la boragine en la que nos movemos, no nos permita dejarnos sentir libres.